Whisky español: una categoría emergente con gran aceptación
El whisky español, con gran aceptación, se elabora mediante la destilación de caldos de cereales malteados, con o sin granos enteros de cereales no malteados y se fermenta con levadura. Su destilación se realiza a menos del 94.6% de volumen alcohólico. Para ser considerado «Single Malt», debe destilarse exclusivamente de cebada malteada en una única destilería.
No se puede edulcorar ni contener otros aditivos, tan sólo se permite añadir agua o caramelo natural (E150a) como colorante.
El Whisky Español debe envejecer un mínimo de 3 años en toneles de madera con capacidad igual o inferior a 700 litros y se embotella con un mínimo del 40% de alcohol. A diferencia de otros whiskies, las barricas tienen que ser de roble, independientemente de que hayan sido usadas o no para otro tipo de bebidas alcohólicas.
Al ser una categoría en desarrollo, algunos whiskies españoles incluyen destilado escocés en su elaboración, similar a lo que han hecho los japoneses durante mucho tiempo.
Edades disponibles: hasta 18 años.